Papa recibió a un grupo de niños enfermos de cáncer: no hay dificultad en la vida que no se pueda vencer

Un camino difícil, porque estos chicos deben curarse, vencer la enfermedad o convivir con ella. “Y esto no es fácil”, les dijo.

Pero en esta lucha no están solos, tienen tantos amigos les dijo el Papa, que les ayudan tanto. Y también sus familiares les ayudan a ir adelante en esta vida.

La victoria es diferente para cada uno

Piensen bien esto, siguió en sus palabras el Pontífice, no hay dificultad en la vida que no se pueda vencer. La victoria es diferente para cada persona: cada uno vence a modo suyo, pero siempre vencer es lo ideal, es el horizonte para seguir adelante. No pierdan el coraje.

Además, les dijo, a cada uno de nosotros el Señor nos ha dado un ángel de la guardia, desde que somos pequeños hasta que envejecemos. El Señor nos lo dio para que nos ayude en la vida. Cada uno de ustedes tiene el suyo. Acostúmbrense a hablarle, para que los cuide, les de inspiración y los ayude a vencer siempre en la vida.

A quien acompaña estos chicos

Y a ustedes, les dijo el Papa, dirigiéndose al personal del hospital y sus familias: ¡Gracias! Gracias porque cuidan de estos niños, y los ayudan a crecer.

Luego el Papa antes de bendecirlos, les dijo, cuán importantes eran, puesto que, bromeó diciendo, para escuchar y hablar con el Papa necesitan dos intérpretes. ¡Son importantes!  Les bendijo y rezaron el Ave María en polaco.