Fiesta de San Juan Apóstol y Evangelista: Gran testigo de la resurrección del Señor.

San Juan nos habla del sepulcro vacío y la resurrección de Jesús, Él es testigo de este misterio de la fe. Es necesario aclarar los siguiente: la fe de los primeros discípulos en la resurrección de Jesús se apoyaba en última instancia en el ENCUENTRO personal con Él (las varias apariciones de Jesús resucitado a sus discípulos).

Si vemos aquellos, que después de la muerte del Señor, no lo habían encontrado ni visto personalmente ¿cómo creían en la resurrección de Jesús? Se CONFIABAN Y CREÍAN en el testimonio fidedigno de quienes lo afirmaba. Vemos claro aquí la Tradición oral que algunos protestantes niegan.

Escuchamos en el Evangelio de San Juan: "vio y creyó". Juan 20, 8

Estas palabras para nosotros son las bases de nuestra creencia en este sepulcro vacío, es decir en que Cristo ha resucitado, en nuestra búsqueda de argumentos a favor de la resurrección, no podemos llegar más allá de la credibilidad de los testigos que la afirman y cuya fe pasó a ser normativa para la iglesia. Primeramente en una forma oral luego en la Tradición escrita.

Sigamos escuchando al discípulo amado: 
"Vio y creyó" es la única ocasión en que se afirma en todo el Nuevo Testamento que alguien creyó al ver vacío el sepulcro, dónde había sido sepultado Jesús, este discípulo es el primero que creyó en la resurrección de Jesús incluso antes que san Pedro.
Quiere presentarse así como ejemplo de credibilidad y de la disposición para creer que deben tener aquellos, que oigan referir el hecho de la resurrección, de aquellas personas que son testigos de primera mano.

Se afirma además, si leemos el versículo 9, que aquella fe a la que llegó el discípulo amado era algo muy nuevo para él y para los demás discípulos... Que no habían entendió que Jesús tenía que resucitar entre los muertos.

"Vio y creyó" se convirtió en ese momento en la Revelación de la resurrección para Juan y ese testimonio para todos nosotros se convierte en argumento creíble de la resurrección. Juan nos grita: "Jesús está vivo", esta convicción llena el corazón de todo creyente cristiano.

Cristo, a través de su Iglesia, "está vivo", Navidad es el comienzo de este hecho de la resurrección y Él ha puesto su tienda en medio de nosotros.

A invocar todos los días, más aún todo el día, al Espíritu Santo. Él es el único que nos revela a Jesús en nuestras vidas.

¡Ven Espíritu Santo! Fluye de mi corazón y de nosotros toma absoluta y radical posesión. Amén.