Los Obispos del Ecuador manifiestan su punto de vista: "la vida humana está por encima de toda bandera política y religiosa".

En este documento del Consejo de Presidencia de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, se recuerda que el pasado 19 de diciembre, la Comisión de Justicia y Estructura del Estado de esta nación aprobó el “Informe para el primer debate de la Ley Orgánica Reformatoria al Código Orgánico Integral Penal”.

Y destacan los temas propuestos , a saber: las normas anticorrupción y la recuperación de capitales mal habidos; la despenalización del “aborto en casos de violación, malformaciones del feto que hagan inviable su vida, estupro, incesto e inseminación no consentida”, la incorporación de “infracciones y sanciones al maltrato, lesiones, abandono y abuso sexual a mascotas o animales de compañía”, como también el control de la “venta de fármacos falsificados o caducados, uso terapéutico del cannabis y procedimiento penal expedito y unificado para casos de violencia de género”.

Teniendo en cuenta que el informe indica que se trata de una oportunidad para que estos temas de “alta sensibilidad” sean ampliamente debatidos por el Pleno de la Asamblea Nacional y por la sociedad en general, los Obispos de Ecuador escriben:

“Como sociedad tenemos el derecho y la obligación de conocerlos, reflexionarlos y debatirlos. Las organizaciones sociales, políticas, económicas y religiosas, entre otras, por tanto, debemos asumir esta tarea histórica con decisión y responsabilidad, sin permanecer al margen como simples espectadores pasivos o indiferentes”.

También invitan, como ciudadanos y pastores del pueblo de Dios, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a las familias y, de una manera especial, a los asambleístas a “exponer con claridad y valentía sus argumentos científicos, éticos y jurídicos, libres de toda posición fundamentalista, ya sea de carácter social, político o religioso”.

La vida humana está por encima de toda bandera política y religiosa

Sí porque como escriben en el comunicado de prensa, “la vida humana está por encima de toda bandera política y religiosa o de posiciones erróneamente calificadas como conservadoras o progresistas”.

Y como una aportación para este debate, los prelados han elaborado un documento, con el asesoramiento de connotados profesionales en los campos médico, ético y jurídico, referido a los derechos de los niños por nacer, y que está a disposición de todo el que se interese en este tema.

“En consonancia con todos los hombres y mujeres que aman y defienden la vida en todas sus dimensiones, como Iglesia Católica, por fidelidad a Dios Creador y a su Hijo Jesucristo – escriben – nos sentimos responsables de velar por la dimensión ética de la vida humana, particularmente de su dignidad y libertad”.

Asimismo recuerdan que “sin ética, la ciencia médica se transforma en crueldad; la ley, en tiranía; la política, en corrupción; y la religión, en condenación rigorista e inmisericorde”.

Por esta razón, desean renovar una vez más, en este nuevo año, su “firme compromiso de amar y defender la vida humana en todas sus fases.