En la memoria de la Virgen del Rosario preguntémonos: ¿Rezo el rosario "mecánicamente" o por "costumbre"?

Hoy la Iglesia celebra a la Virgen del Rosario, podemos hablar del rezo del Rosario, ya muchos conocemos un poco de su historia, entonces digamos de que muchos rezamos "mecánicamente" o por "costumbre" y dejamos pasar las innumerables bendiciones, que por intercesión de Santa María, quiere dar al alma Dios.

Desde ya algunos años tengo el hábito de rezar el Rosario todos los días, pero debo confesar que a veces caigo en la rutina: no siempre lo rezo bien. Aquellos a quienes les pasa lo mismo que a mí, quisiéramos compartirles algunos elementos que me ayudan para tratar de rezarlo mejor cada día. Entre estos consejos hay actos, actitudes y reflexiones. He pedido ayuda a los documentos de la Iglesia, sobre todo del Papa san Juan Pablo II, de conversaciones con personas que disfrutan mucho el rezo del Rosario y de mi propia experiencia.


1. Antes de iniciar el Rosario es provechoso guardar unos segundos de silencio para tomar conciencia de lo que vas a hacer y así rezarlo con devoción, no mecánicamente.

Adoptar la actitud del hijo que se acerca con mucho cariño a su Madre del cielo y decirle algo así: Aquí me tienes de nuevo, Madre María, quiero estar un rato contigo, mostrarte mi afecto, sentir tu cercanía; quiero que me ayudes a conocer mejor a Tu Hijo, que me enseñes a rezar como Él y a parecerme cada día más a Él.

2. Durante unos minutos o durante todo el rezo del Rosario puedes tener delante una imagen de la Santísima Virgen. Que te recuerde que está en el cielo. A partir de la imagen perceptible con los sentidos, trae a la memoria a la Madre del cielo y ponte espiritualmente en sus brazos.

3. Recuerda que el Rosario consiste en meditar y contemplar (esto es muy importante) los principales episodios de la vida de Cristo para conocerlo, amarlo e imitarlo.

Mientras rezas las diez Avemarías de cada misterio, centra tu oración en Cristo, su vida, sus enseñanzas. Los misterios del Rosario son como un compendio del mensaje de Cristo. Cada misterio tiene sus gracias especiales, grandes temas en qué meditar, grandes enseñanzas. Meditar en los misterios de la vida de Cristo nos ayuda a crecer en nuestra configuración en Él. No es un simple ejercicio intelectual, sino un encuentro vivo con Cristo, pues por las virtudes teologales podemos entrar en contacto real con Cristo.

4. "Contemplar con María el rostro de Cristo" (Rosario de la Virgen María #3)

Ponte al lado de María y juntamente con Ella recuerda a Cristo. Si rezas así el Rosario, verás que algo sucede en tu alma mientras lo rezas. Experimentas la presencia de María que te dice que Ella está allí, siempre a tu lado, te abraza, te enseña a contemplar a Jesús. Durante el Rosario, María trabaja de manera especial en tu alma, modelándola conforme a la imagen de Jesús. Ella es quien nos conduce de modo más seguro a Cristo y lo hace no sólo con su ejemplo sino con una acción espiritual, profundamente eficaz. Cuando el Espíritu Santo y María trabajan juntos, forman una equipo realmente poderoso.

5. Rezar el Rosario es rezar desde el corazón de María.

"Aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y la profundidad de su amor". (RVM 1) María es modelo insuperable de contemplación. A partir de la experiencia de María, el Rosario es oración contemplativa (escribe esto en tu mente y corazón); es entrar a la escuela de oración de la Virgen María. Nos enseña mostrándonos a Jesús y permitiéndonos ver cómo ella los vive interiormente.

6. Ten siempre presente que el Rosario es un arma poderosa.

Rezándolo con esta certeza de fe, obtenemos abundantes gracias a través de las manos de María. La paz del mundo es una intención particularmente querida por María. Otra intención muy especial y que, como dice san Juan Pablo II, requiere hoy "urgente atención y oración", es la familia. Mucho podemos hacer en esta realidad que vive el Ecuador rezando el santo Rosario.

7. Es una oración que ayuda a unificar e integrar toda la vida y a ponerla en manos de Jesús y María.

A lo largo de los misterios del Rosario podemos ir poniendo en sus manos las personas que más llevamos en el corazón, la familia, los amigos, la Iglesia, la nación, la humanidad, la misión, el trabajo, las preocupaciones e intenciones personales.

8. El hábito de rezar el Rosario todos los días es un modo de asegurar un contacto diario con la Virgen María, de expresarle todo tu afecto, veneración y gratitud.

Es bueno tratar de rezarlo cada día mejor, con más atención, disponiéndote con las actitudes correctas, meditando mejor, poniendo más amor.

9. Esta ultima, no lo deje por ser menos importante, al contrario es la más importante.

No debemos olvidar nunca invocar al Espíritu Santo, todos los días, todo el día, en especial antes del rezo del Santo Rosario y al final. Hay una oración que hago siempre antes de cada uno de los misterios: Ven Espíritu Santo fluye de mi mente y corazón revélame el amor que contiene este misterio para mi salvación. Amén. (Oración que me regaló el Espíritu Santo, ahora la comparto con ustedes)

Hay muchos más consejos, pero sin duda estos son algunos que necesitamos poner en práctica, los invito que juntos mejoremos nuestro rezo del santo Rosario.
¡Ven Espíritu Santo! Fluye de mi corazón y de nosotros toma absoluta y radical posesión. Amén. Cristóbal Flores Borja. ¡Alabado sea Jesucristo!