Inició esta mañana en el Vaticano la Trigésimo Segunda reunión del Consejo de Cardenales.

Inició esta mañana en el Vaticano, en presencia del Santo Padre, la Trigésimo Segunda reunión del Consejo de Cardenales instituido por Francisco con el Quirógrafo del 28 de septiembre de 2013, como instrumento de consejo en el gobierno de la Iglesia universal y con la tarea de estudiar un proyecto de nueva Constitución Apostólica sobre la Curia Romana.

Trabajo sobre la Constitución

Al centro de la última reunión, celebrada entre el 17 y el 19 de septiembre pasado – al cual llegó inesperadamente el saludo del Patriarca Bartolomé I – se dio precisamente la primera "relectura" y "modificación" del proyecto de nueva Constitución, cuyo título provisional es "Praedicate evangelium", sobre la base de "las numerosas aportaciones recibidas de las Conferencias Episcopales, de las observaciones precisas de los Dicasterios de la Curia Romana y de las sugerencias hechas por los organismos interesados". La primera lectura, según la Oficina de Prensa del Vaticano, fue un "pasaje de escucha y reflexión" en respuesta a las indicaciones del Pontífice "en el sentido de comunión y sinodalidad".

Las misiones y el nuevo texto

La nueva Constitución Apostólica está llamada a sustituir a "Pastor Bonus" de San Juan Pablo II, en vigor desde el 28 de junio de 1988, que consta de 193 artículos, 2 anexos y enmiendas posteriores introducidas por Benedicto XVI y Francisco. Según las previsiones hechas el pasado mes de junio por Monseñor Marcello Semeraro, Secretario del Consejo, el texto, tras una intensa consulta y escucha, en su versión final podría llegar a las manos del Papa para su aprobación definitiva, "a más tardar a finales de año". "El punto de inflexión misionero, fuertemente deseado por el Papa Francisco y ya descrito en la Evangelii Gaudium – siempre en las palabras del Secretario – es evidente en el borrador del texto en el que resuena ese "ir y predicar por todo el mundo", presente en el Evangelio de Marcos que hoy más que nunca debe leerse en el contexto siempre cambiante en el que debe poder caer el anuncio de la Buena Noticia.