Carlo Acutis: “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”

Su corazón desbordado por el amor a Dios, lo llevó a emprender grandes portentos, “ciber apóstol” lo llaman y es que el venerable Carlo Acutis utilizó todos sus talentos en generar mecanismos para la evangelización. Este joven de sonrisa sincera, de los años 90’s tenía bien clara la parábola del tesoro escondido. dejaría todo, vendería todo por poseer a Cristo, por vivir por él, con él, en él y para él. Carlo comprendía el valor de la búsqueda y el sacrificio.
 

“Mi autopista hacia el Cielo”

Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres y fue bautizado el 18 de mayo en la iglesia “Our Lady or Dolours” (Nuestra Señora de los dolores). Sus padres se encontraban en ese país por motivos laborables, y una vez culminado su trabajo retornaron a Italia.
La familia Acutis ciertamente no era practicante y había recibido la fe por tradición, sin embargo, Carlo desde muy pequeño manifestó su cercanía con Dios, incluso con la Virgen María a la que solía recogerle flores para llevárselas al visitar una iglesia. A partir de su primera comunión en el año 1998 cuando apenas tenía 7 años desarrollo una convicción y amor profundo por Jesús en el Santísimo Sacramento. El no solo había plasmado la teoría del sacramento, si no que comprendía la magnitud de este.
"El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día” (Juan 6, 54) El venerable sabía que la eucaristía no era un simbolismo, por ello ante este misterio Carlo no era indiferente y no quería vivir sin ir adorarle.
Acudía todos los días a misa, para él la Eucaristía era su autopista para ir al cielo y estaba completamente seguro de que era una herramienta de santidad “estando ante Jesús Eucaristía uno se convierte en santo”
 

Ciberapóstol

Acutis creció en el contexto de grandes avances tecnológicos, él es la ejemplificación de que estos medios pueden emplearse para dar frutos, y en abundancia. Había identificado sus talentos y estaba dispuesto a dar ciento por uno producto de su amor filial por Cristo. No quería guardárselo para él, si no que quería darlo a conocer, tal y como el Papa emérito Benedicto XVI recalcaba “No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás”
El Cardenal Angelo Becciu, prefecto de la congregación para la causa de los santos refiere “Era catequista, logró transmitir la fe a los niños, no sólo en la forma clásica de las reuniones, sino que también explotó los medios telemáticos. Creó un proyecto informático sobre los temas de la fe; tenía un sitio sobre los milagros eucarísticos. Así que este jovencito vivió su fe al máximo” (Vatincan News, s.f.)
La iniciativa de milagros eucarísticos a la que el cardenal se refiere surgió tras la vistita que realizó Carlo al a evento católico denominado “Meeting” en Rímini, Italia. Este es un encuentro que resalta la fe a través de la cultura.
La exposición logró culminarla con ayuda de su familia, en esta el ciber apóstol aborda aquellos milagros eucarísticos que han sido aprobados por la iglesia y que tienen mayor relevancia histórica. Según los datos de la página web, esta exhibición se ha realizado tan solo en Italia en 500 parroquias, mientras que nivel mundial se ha llevado a cabo en 10.000 iglesias. Incluso puede ser visitada virtualmente. Nicola Gori, periodista y postulador de la causa para su beatificación menciona que “Se realizaron análisis de su computadora para comprobar los sitios que había visitado. Se descubrió que empleó la computadora, todos sus recursos, para hacer el bien y, exactamente, para hacer algo que él tenía en el corazón: la muestra de los Milagros Eucarísticos” (El Centinela , 2020)
 

Siervo de Dios

El joven de jean y camiseta hizo las cosas ordinarias de forma extraordinaria, procuró no llevar en vasija de barro las gracias que el buen Dios otorga a través de los sacramentos. Vivió cada Eucaristía como si fuera la última, rezo el rosario cotidianamente, utilizó sus talentos para la evangelización, se desvivía por trasmitir a Cristo en sus espacios de catequesis y se preocupaba por alimentar a los más pobres. “Carlo Acutis había saboreado así el Cielo, su dedicación a los demás, en su prisa por dar a conocer al mundo, a través de las nuevas tecnologías, la belleza de la Palabra de Dios, así como el consuelo que proviene del rezo del Rosario y el valor de la Eucaristía, su "autopista hacia el Cielo". Cardenal Angelo Becciu.
Carlo, fallece de 15 años a causa de leucemia fulminante, y lo más sorprendente son las palabras que el menciona con respecto a la circunstancia que él estaba viviendo a producto de su enfermedad: “Estoy feliz de morir porque he vivido mi vida sin desperdiciar ni un minuto haciendo cosas que no hubieran agradado a Dios” que dicha, poder pronunciar estas palabras, poder regresar a Dios con las manos llenas, poder decirle al "Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado." Mt 25,20
El que se había visto atraído por el carisma de San Francisco de Asís, entendía el valor del sacrificio, por ello, a semejanza de Cristo ofreció su muerte: “Quiero ofrecer todos mis sufrimientos por el Señor, por el Papa y por la Iglesia. No quiero hacer el Purgatorio; quiero ir directamente al Cielo".
 
Fallece el 12 de octubre en el 2006, a su entierro fueron tantos que los medios italianos dieron cobertura de aquello en sus periódicos. Carlo manifestó su deseo de ser enterrado en Asís y desde el 2018 es considerado venerable, pasó tan solo un año y sus restos incorruptos fueron trasladados a la tierra de los franciscanos.
La causa para su beatificación fue abierta por un milagro concedido por su intercesión a un niño brasileño que sufría trastornos digestivos, estos causaban que el niño vomitara cualquier alimento que ingiriera. Así que, aunque podían intervenirlo quirúrgicamente el niño no soportaría puesto que se encontraba muy débil debido al rechazo de su cuerpo a los alimentos.
 
El 12 de octubre de 2010 en la capilla de Nuestra Señora de Aparecida, se realizó la bendición con las reliquias del venerable. En ese instante, el abuelo y el niño pidieron por la curación de su enfermedad. Así fue, un año después le realizaron estudios y el niño estaba completamente sano.
El 10 de octubre será la beatificación de aquel que amaba profundamente la eucaristía, de aquel que vivió como original y no como fotocopia, de aquel que uso sus talentos tecnológicos para anunciar el evangelio. Carlo Acutis con su testimonio de vida, renueva la iglesia, inspira y demuestra una vez más el camino. No es imposible ser santo, el Señor solo necesita un corazón dispuesto para el poder obrar con su gracia y su poder.
“Los jóvenes, a menudo gritan porque se sienten solos o no entienden, mientas que Carlo es la prueba de que puede haber un grito de santidad. Fue un grito lleno de esperanza, de ganas de vivir, de hacer el bien, de no rendirse” Mons. Gianpiero Palmieri, Obispo Auxiliar de Roma.
 
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